Bitácora 03-06-24
- Carolina Lancilla
- 3 jun 2024
- 1 min de lectura
Actualizado: 5 jun 2024
Cuando la esperanza deviene espera, pierde su misticismo para cargarse de desilusiones. Porque la mayor parte de las veces la espera es una nebulosa de incertidumbres donde se mezclan fórmulas estadísticas, probabilidades e hipótesis que pretenden hacer de las personas y las situaciones una variable o una conclusión con función predictiva.

Olvidan la imprevisibilidad de las acciones humanas, su descabellada motivación, su inherente egoísmo disfrazado de argumentos falaces.
Pobre esperanza, toda manoseada, jugándose como bolilla de examen. O como ruleta rusa...





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